Mis Gayvacaciones en Río de Janeiro

Soy gay, mexicano, de treinta y tantos, me gusta viajar y las aventuras, el año pasado realicé un viaje por Sudamérica, pero el país que más me gustó fue Brasil, les contaré en particular de Río de Janeiro.La llegada fue un poco brusca en autobús y aunque la terminal no está en el lugar más bonito de la ciudad, inmediatamente se siente la calidez de Río y de su gente.

Al principio me costó un poco el tema del idioma, pero al ser un lugar turístico están acostumbrados a escuchar «portuñol» jajaja…  Saliendo de la central tomé el tren VTL (muy moderno por cierto) hacia el centro y luego el metro hacia la parte sur de la ciudad; había quedado con unos amigos que contacté por medio de couchsurfing, al llegar a su casa sentí mucho cariño de su parte, eso es algo que me encantó de Brasil ¡su gente!

El departamento era pequeño pero su corazón grande, además estaba muy bien ubicado, a 2 cuadras de la playa de Copacabana. En general las playas de Río son open mind, de hecho el día que llegué, alcancé el atardecer y nadé un rato desnudo, no está permitido, pero si sabes nadar te metes un poco y nadie se da cuenta, ni te dicen nada a pesar de que hay bastante gente en la playa.

A los brasileños les gusta mucho pasar el tiempo en la playa, ahí siempre escuchas música y estan bailando, jugando futbol o  voleibol  y siempre hay personas vendiendo de todo, desde una caipirinha hasta churrascos.

Ipamena, zona de playas gay

Luego de pasar un par de días en Copacabana, me mudé unos días a la playa de Ipanema pues me habían comentado que era la zona de playas gay, aunque la verdad cualquier playa puedes encontrar de todo. En el puesto 8 está la zona gay  y puedes ver banderas de distintos países, también la bandera gay y hasta la de osos xD; uno pensaría que si es la zona de playas gay también debería haber bares, pero no, el único bar-disco que encontré se llama TV Bar y está en el límite entre Copacabana e Ipanema, el ambiente es alegre y la música es buena, ahí conocí a un amigo con quien pasé bailando toda la noche, en general es un buen lugar para bailar y conocer gente.

El Cristo Redentor y la Escadaria Selarón

Al otro día me fui al Cristo Redentor, es muy bonito, pero si es algo caro. Desde arriba se puede observar toda la ciudad, es impresionante ver tanta diversidad de verdes, playas y el colorido de las favelas, el único problema es que la mayor parte del tiempo está nublado y con muchísima gente tratando de tomarse la foto del recuerdo.

Por la noche el host del hostal había preparado una salida al centro a un lugar de samba, es muy divertido pues los músicos se ponen en el centro del lugar y la gente esta al rededor de ellos bailando y cantando, luego más noche nos llevó a la “Escadaria Selarón”, son unas escaleras cubiertas de azulejos de distintos lugares del mundo, de hecho algo curioso que pasó fue que un amigo alemán encontró un azulejo de su pueblo.

Feijoada en la favela

Al día siguiente luego de levantarnos tarde, unos amigos de Sao Paulo me invitaron a comer feijoada (platillo brasileño hecho con frijoles, carne, harina de mandioca, etc), lo que no me habían dicho era que al restaurante que íbamos quedaba dentro de una favela, primero tomamos un uber que nos dejó en la entrada de la favela, no se veía mal, era como cualquier barrio de clase media baja, pero creo que influyó mucho que iba acompañado de brasileños, luego del uber te tienes que subir a una moto para subir el cerro, eso fue toda una aventura, pues vas en medio de autos, gente y animales, al llegar había valido la pena, la vista era hermosa y el lugar muy bonito a pesar de estar en medio de la favela, eso sin mencionar lo delicioso de la feijoada, después de almorzar fuimos a otra parte que es bar y estuvimos ahí hasta el atardecer.

Acción en un baño

Por la noche había conseguido un pase para un boliche (disco) en el centro, para llegar tenía que tomar el metro y el gps me había enviado a tomar la entrada más lejana, al llegar tenía ganas de ir al baño, así que fui, y ahí estaba un chavo buscando acción, bueno para no contarles detalles pasó lo que tenía que pasar, fue muy excitante y divertido, terminamos y salimos del baño como cualquier par de desconocidos; Al llegar al boliche me impresionó pues era muy grande, tenía 3 pisos y afortunadamente no estaba lleno, aunque sí había mucha gente, me divertí bastante.

 

El último día fui a la playa de Tijuca, es maravilloso ver como en una ciudad tan grande hay tantas playas y aún se conservan limpias; por la tarde el host del hostal nos invitó a un ensayo para el carnaval, el baile es muy divertido pero demanda mucha condición física, por lo general solo son mujeres pero me tocó ver a un hombre vestido de mujer, el carnaval debe ser realmente muy impresionante y cansado pues se pasan bailando todo el recorrido con un clima de unos 35 grados, en general me pareció que Río de Janeiro es un destino gay friendly y sobre todo muy divertido, definitivamente un muy buen lugar para visitar.

«El velador»

Una lencha trabajando en Londres de delivery girl

1 comentario sobre «Mis Gayvacaciones en Río de Janeiro»

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