MI PECHO IMPERFECTO

Agradecemos a @Leon.With por dejarnos compartir su historia.

Puedes leer más de lo que escribe en su blog gritobanzai

Antes de contar mi experiencia, considera estas preguntas frecuentes y mi intento por responderlas:

¿EN DÓNDE TE OPERASTE Y CÓMO SE LLAMA EL DOCTOR?

En el Hospital General Dr. Manuel Gea González, para lxs compas: GEA González. Calz. de Tlalpan 4800, Belisario Domínguez Secc 16, Tlalpan, 14080 Ciudad de México, CDMX

El doctor se llama Armando Apellániz Campo, director de la especialidad de Cirugía Plástica del GEA.

¿TENGO QUE VIVIR EN LA CDMX?

No. El GEA, por ser hospital del Gobierno Federal, atiende a personas de todo el país. En este hospital no es necesario demostrar que radicas en la CDMX, a diferencia de la Clínica Condesa, que es dependencia del Gobierno de la Ciudad de México.

¿CUÁL ES EL PROCESO PARA SER ATENDIDX AHÍ?

Es importante considerar que, aún sin pandemia, constantemente iban cambiando los procesos y protocolos en cada dependencia y desde que estamos en pandemia, cambió drásticamente la manera en la que somos atendidxs, especialmente en el sector Salud, por lo que es recomendable siempre tratar de informarse antes de ir directamente al hospital: buscar testimonios en YouTube, Facebook, Instagram, por teléfono si es que responden, etc.

Pero en pocas palabras:

-Solicitar Resumen Clínico de TRH.

-Tramitar carnet en GEA González.

-Ir a consulta para saber si eres candidatx.

-Te agendan la cirugía.

-Análisis pre-operatorios.

-Cirugía.

-Consultas para curación, retiro de puntos, etc.

-Consulta de seguimiento.

¿DUELE MUCHO?

Me dolió sólo un poco la primera cirugía pero es muy incómodo traer chaleco y tubos. La segunda cirugía fue una tortura, es el dolor más horrible que he experimentado.

¿POR QUÉ FUERON DOS CIRUGÍAS?

No lo sé con exactitud pero entendí algo así: la primera es para quitar casi todo el tejido mamario, recolocar los pezones y masculinizar el pecho mediante el acomodo de la grasa existente. Se deja un pequeño porcentaje de glándula mamaria para que los pezones se alimenten de ahí y puedan vivir. En la segunda cirugía, que es ambulatoria y con anestesia local, retiran el resto de glándula.

¿TENGO QUE ESTAR EN HORMONAS? ¿CUÁNTO TIEMPO?

Sí, forzosamente en hospitales de gobierno tienes que llevar TRH.

Cuando entré a la primera consulta me dijeron que tenía que llevar un año y medio en hormonas, pero que estaba bien si comenzaba a hacer los trámites, porque para la fecha de la cirugía, seguramente ya cumpliría el año y medio.

¿PIERDES LA SENSIBILIDAD?

Al parecer depende de cada caso. Yo perdí casi toda la sensibilidad en toda la parte del pecho y la fui recuperando con el paso del tiempo. Han pasado casi dos años y ya siento casi todo excepto por una parte del pezón derecho, en el que sigo sin sentir cuando toco, pero sí siento si presiono un poco más.

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE MASTECTOMÍA MASCULINIZANTE Y MAMOPLASTÍA DE REDUCCIÓN?

Me parece que mastectomía masculinizante (de doble incisión como la mía) es más compleja porque la reducción no requiere masculinización ni recolocación de los pezones, además de que el corte es periareolar. Pero hey yo soy diseñador gráfico, mejor consulta a unx médicx.

¿CUÁNTO TE COSTÓ?

$13,000 la primera y $3,000 la segunda, más $2,000 del chaleco post-operatorio, $2,000 que la doctora me pidió en efectivo para “el hilo quirúrgico”, supongo que así le dicen a “los chescos”, más $1,000 de medicamentos.

¿CON QUIÉN ME RECOMIENDAS OPERARME?

No quisiera hacerme responsable de recomendar médicxs con quienes no he tenido la experiencia, pero te dejo una lista de algunxs que he ido recabando con amigxs y conocidxs:

Bueno, ahora sí.

ESTA ES MI EXPERIENCIA:

Llevaba 1 año con 2 meses en TRH (Terapia de Reemplazo Hormonal) por medio de la Clínica Condesa (CDMX) cuando decidí que era tiempo de informarme más a fondo de los requisitos para iniciar los trámites de mi mastectomía. Yo ya sabía que era posible y que el GEA González era la opción número uno para esta cirugía por medio de gobierno, pero no sabía nada más.

Acudí como cada 3 meses a una de mis consultas en Endocrinología y aproveché para preguntarle a la doctora si ya era tiempo de ir pensando en la cirugía. Me comentó que el trámite tarda algunos meses y que ya sería bueno ir preguntando y que fuera a Trabajo Social (es en el mismo edificio pero en otra oficina y es donde expiden tu carnet). Como verás, casi siempre tendrás que ir de un lugar al otro preguntando si ahí es.

En Trabajo Social me dijeron que ellxs lo que hacen es avisar a la Unidad de Transparencia de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, que estás interesadx en obtener tu Resumen Clínico. Sin este documento, no podrás solicitar tu carnet en el GEA, así que ese sería el primer paso.

Después de brindarle algunos datos a las personas de Trabajo Social, fui a la Dirección General de Transparencia de la Secretaría de Salud de la CDMX: Xocongo 225, 5to piso, Col. Tránsito, Alcaldía Cuauhtémoc.

Recuerdo que llegué temprano, me registré en la entrada, subí el elevador, pregunté a las primeras personas que vi y me dijeron que esperara. Ya después de media hora me dijeron que ahí no era. Y me mandaron a un lugar en el centro, que era una pequeña clínica cercana al Colegio de San Ildefonso a la que llegué en bicicleta y por esa razón no tengo la dirección, pero basta con ir a Xocongo para que de ahí te puedan informar.

Una vez en esa clínica presenté mi carnet de la Clínica Condesa, un oficio solicitando el resumen clínico y mi identificación. Después de 15 días hábiles ya estaba listo mi resumen y pasé a recogerlo. Ese trámite es gratuito y básicamente un documento que indica cuánto tiempo lleva lx paciente en TRH, así como sus características particulares en cuestión de salud. 

Este resumen puede ser también de unx médicx particular / privado si ahí es donde llevas tu tratamiento de hormonas.

Con mi resumen clínico, una identificación oficial, comprobante de domicilio, CURP, acta de nacimiento, todo en original con dos copias, 4 fotografías infantiles, fui al GEA. En la entrada fui revisado por personal de seguridad y ahí mismo aproveché para preguntar por el módulo de Información, que se encuentra en frente del acceso. En ese módulo pregunté sobre el procedimiento para solicitar carnet y por ser mucha la gente ahí atendida, me dieron cita para después de unos días.

Me volví a presentar con mis documentos el día de mi cita y esperé alrededor de 2 horas para ser atendido por una trabajadora social. Una vez tocó mi turno, me hizo varias preguntas en torno a mi economía: mi salario, personas que dependen de mí, lugar de residencia, etc. Para toda esta información no me solicitó comprobar nada, fue sólo hablado mientras ella iba registrando todo en el formulario. Terminando me mandó a hacer el pago del carnet ($115) y me dio otra cita para recogerlo después de unos días. Por cierto, mi carnet salió con el número 3. Por lo que sé, son 5 niveles dependiendo de los ingresos y gastos de cada persona.

Regresé a recoger el carnet y ya estaba listo, ahora podía ir a Cirugía Plástica (2do piso) a solicitar una consulta, no sin antes pagarla ($80). Todos los pagos son en la caja ubicada en el primer piso.

Cuando por fin asistí a mi primera consulta, ya estaba muy enfadado tanto de las 2 horas de camino de ida y otras 2 de regreso al trabajo, como de ser tratado con indiferencia, a veces con regaños y lo peor: con pronombres femeninos.

Pues ya me revisó un médico, me preguntó qué quería y cuánto tiempo llevaba en hormonas (para este momento ya habían pasado 3 meses, así que llevaba aproximadamente 1 año 5 meses en testosterona). Sacó un libro enorme que no tenía nada de orden porque no podía encontrar espacio para escribir, luego sacó dos libros más y con esfuerzo encontró un espacio para anotar mis datos con la característica letra de doctor.

Ya de regreso al trabajo tuve mis dos horas de reflexión al respecto y ¡chingao! ¿Qué pedo conmigo?, estoy poniendo mi vida en manos de estos pendejos que no pueden ni entender que mis pronombres son masculinos y que los libros se ponen en orden para que el próximo médico no tenga problema en encontrarlos.

Aquí un video de un compañero trans en el que cuenta su propia experiencia en el GEA, es importante verlo porque él tuvo otro tipo de problema: https://www.youtube.com/watch?v=VTdfeiP2xoU

Necesito hacer un paréntesis en esta historia porque, de no ser por esta charla, pienso que no me habrían operado tan pronto:

Quedé con una amiga para tomarnos un café y desahogarme de estos malos tratos y, luego de contarle mis penas y que se riera mucho de mí pero con respeto (ella dice que aunque esté contando algo super malo, lo hago con mucha gracia jajaja), me dijo que su mamá trabajó para el sector Salud y que tenía muchos contactos, quedó de hablar con ella y ver cómo me podían apoyar para que por lo menos ya no me hablaran en femenino. 

trans mi pecho imperfecto
Disforia

Pues pasaron a lo mucho 20 días cuando recibí una llamada a las 8 de la mañana preguntando si daba mi consentimiento para agendar el quirófano el día 24 julio (2019), es decir, dentro de una semana. Por supuesto yo aún ni despertaba por completo y pensé rápido en qué tenía que hacer para estar listo. Lo único que me faltaba era avisar a mi familia y pedir a alguien que fuera a hacerse responsable de mí y a cuidarme. Mi familia vive en Irapuato, así que no era tan fácil, pero tenía que confirmar en esa misma llamada, entonces dije que sí.

Le hablé inmediatamente a mi hermana mayor para contarle y preguntarle si podía venir esos días a la Ciudad de México. Las fechas coincidían con sus vacaciones entonces accedió, de hecho bromeamos mucho al respecto diciendo que le debo unas vacaciones jajaja.

El tiempo alcanzó muy bien para planear esta cirugía e incluso para irnos un par de días a Hidalgo a turistear mi mamá, mis dos hermanas y yo. Ahí aproveché para contarles en persona, porque sabía que era algo muy delicado siendo que mi mamá no está de acuerdo con mi cambio de género. Estábamos almorzando en los Prismas Basálticos y sentí que era ahora o nunca. Reuní valor y les dije: antes de que llegue la comida quiero decirles algo muy importante, me dieron luz verde para operarme en México y ya es la próxima semana. Esto es algo que quiero hacer y voy a hacerlo y quisiera saber si quisieran ir a verme unos días. La respuesta fue tibia pero positiva y nos pusimos a discutir los detalles: mi hermana mayor ya sabía esto y se iría directo a CDMX conmigo (ya hasta traía su maleta), mi mamá y mi hermana menor se irían a Irapuato y, cuando saliera de la cirugía y estuviera en la habitación, llegarían a CDMX al hospital para irnos al departamento que renté por unos días cerca de ahí, con la intención de descansar y no recorrer tanta distancia para cuando tuviera que ir a curación. Con mi papá aún llevaba mala relación así que ni lo consideré, sin embargo siempre estuvo atento de cómo iba y si se necesitaba algo.

Llegamos mi hermana y yo a CDMX a continuar con los trámites y con el pago correspondiente ($13,000), el cual fue todo un problema porque mi cuenta de banco está con mi nombre anterior y mi INE con el nuevo, entonces “no soy la misma persona” y no puedo retirar más de $10,000 por día. Mi hermana se había quedado en mi departamento y no podía ayudarme, le hablé y lo resolvimos moviendo dinero a su cuenta, etc. Hice el pago en efectivo porque justo ese día no funcionaban las terminales. Esperé varias horas a que la doctora que me llamó por teléfono terminara su turno y me pudiera informar de los siguientes pasos a dar. Fue un día en eso pero sentí que pasó una eternidad y aún faltaba ir al laboratorio a solicitar mis análisis (y la cirugía era mañana!). Afortunadamente la doctora me dijo que me fuera a mi casa y que al día siguiente ella se encargaba de hacer ese trámite, que sólo lo dejara pagado ($215). Algo raro el hecho de que una doctora haga un trámite por tí, ¿no? Obviamente en ese momento no tenía ganas de pensar mal.

Esa noche pude dormir muy bien, quizá por el cansancio, por haber llorado un poquito de frustración, por haber caminado mucho o quizá por la satisfacción de haber dejado todo listo, o por todo lo anterior.

Al día siguiente nos fuimos al hospital con nuestras maletas listas y con los nervios que no dejaban pensar con claridad. Recuerdo haber pensado: chale, y yo que pensaba que tendría novia para este día y que me iba a cuidar así super cariñosa y emocionada como yo por mi operación. Es una estupidez, ya sé, especialmente porque supuestamente sí tenía novia pero en León, Guanajuato y llevábamos meses muy distanciados geográfica y emocionalmente (ella ya no demostraba ningún interés por lo nuestro incluso desde antes que su mamá se enfermara de gravedad). Esa y más tonterías pensaba mientras llegábamos.

trans mi pecho imperfecto
Aquí parece que estoy rezando pero no, soy ateo, estoy cenando.

Esto ya se alargó mucho entonces le voy a dar turbo.

Me hospitalizaron y yo seguía en ayunas por orden del doctor. Llegó la noche y por fin llegaron a hacerle firmar a mi hermana una responsiva que dice algo así: si se muere el paciente pues ni modo. Pasaron otras dos horas y me dieron por fin algo de comer y me vendaron los pies. Dormimos un rato y ¡llegaron por mí! Mi hermana y yo nos volteamos a ver con cara de: ¡mejor ya no!

Me llevaron en la camilla al elevador y por un laberinto de cuartos, mi hermana venía detrás hasta que llegamos a un lugar donde ella ya no podía pasar y nos despedimos con los ojos de cachorro. Me cambiaron de camilla a una más pequeña y esterilizada. Llegó el doctor a marcarme con un plumón y con una actitud muy arrogante pero pues yo estaba muerto de miedo. Decía entre otras cosas: el pezón debe medir 2cm, y un doctor que estaba con él se puso los dedos en su pezón para medirlo y dijo: el mío es más chiquito. El Dr. Apellániz volvió a decir que eso tenía que medir pero yo también pensé que era algo grande. Al parecer nadie ahí debía contradecir al jefe.

Me llevaron por fin al quirófano helado que estaba lleno de gente en batas quirúrgicas (y yo en calzones). Me recuestan sobre la mesa de operaciones y me inyectaron una anestesia muy dolorosa. Alcancé a ver que me colocaron una máscara en la cara y conté sólo hasta el 7, tratando de contar del 10 al 0.

Luego de muchas horas medio recuerdo que me estaban colocando el chaleco y me volví a dormir. Desperté en mi cuarto y vi a mi hermana que tenía una cara de alivio que nunca había visto en ella. Me platica que se sintió muy angustiada porque pasó mucho tiempo y yo seguía en el quirófano. Descansé un buen rato y luego llegaron varixs doctorxs a revisarme y decían que estaba muy bien. Eso nos daba mucha tranquilidad, yo todavía ni pensaba en mi pecho, sólo quería saber que estaría bien.

A la mañana siguiente llegó mi amigx M a visitarme y me hizo sentir muy tranquilo. Luego llegaron mi mamá y mi hermana menor.

Nos fuimos al cuarto que había rentado y me acomodaron para descansar, yo traía el chaleco y por debajo los tubos para drenar incrustados en mi pecho (esos los tenía que vaciar cada mañana durante una semana). Después de una semana mi hermana menor se fue y mi mamá y yo fuimos de nuevo al hospital a que me retiraran los tubos y los puntos (eso es muy doloroso).

trans mi pecho imperfecto
Me quité el chaleco para bañarme y fue la primera vez que pude ver mi pecho.

Luego pasamos otros dos días ahí y nos fuimos a mi departamento, en donde comimos con Valerya, mi amiga que llegó a cuidarme para que mi mamá se pudiera regresar a Irapuato. Para ese día yo ya estaba mucho mejor y ya podía hacer más cosas por mi cuenta, pero aún así necesitaba la ayuda de mi amiga.

Luego de un mes volví a ir a consulta y me dijeron que ya podía dejar de usar el chaleco y que me agendarían la siguiente cirugía. Pasó otro mes y me volvieron a operar, esta vez me acompañó y me cuidó M. Insisto en que fue una experiencia horrible, tanto por el dolor como por la actitud de los dos doctores, fueron super pedantes y me ignoraban cuando les decía que me dolía demasiado. Además se dieron el lujo de contarse todos los chismes y dramas amorosos de sus compañerxs de hospital. Recuerdo algo que me impactó, y es que al jalar la glándula para sacarla por una pequeña incisión, esta salió con mucha sangre y se embarró en la pared. Parecía carnicería y esa era mi sangre.

trans mi pecho imperfecto
Unos días después de la tortura. Resulta que sí me tuvieron que reducir el tamaño del pezón, se alcanzan a ver las suturas.

EN PALABRAS DE HANNAH GADSBY: CANSADX, ME IDENTIFICO COMO CANSADX.

Estoy muy cansado, amigxs. He tenido que estar a la defensiva no sólo por 4 años de esta transición (desde que decidí contarlo), sino desde antes. Llevo sintiéndome fuera de este mundo desde que nací y 33 años después lo único en lo que puedo pensar es: estoy cansado… pero tranquilo por fin.

¡Escríbeme si tienes alguna otra duda!


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