Una lencha trabajando en Londres de delivery girl

Bueno pues resulta que yo estaba muy a gusto tomando mi año sabático en Francia gracias a mi increíble novia que estaba estudiando allá, aunque no estaba tipo #chavitabien, porque no lo soy, pues estábamos a gusto.

Pero nos mudamos a una ciudad que aunque increíble es terriblemente costosa, Londres tiene muchas maravillas, pero que el 70% de tus recursos los consuma la renta, pues no está padre…

Así que aquí o trabajaba o mis únicas opciones de ocio serían visitar los parques cercanos y caminar al museo más próximo, porque el transporte de un día te sale en lo mismo que un combo de Mc Donald’s.

Mis opciones no eran tan amplias pues mi visa es de turista, que hasta que los estragos del Brexit no nos alcancen, como mexicanas nos da 6 meses para estar libremente por Reino Unido, pero claro no con el derecho para trabajar.

Así que las opción más viable era de nanny, cosa que no es tan fácil, pues para eso en muchos casos hay que presentar una carta de antecedentes no penales, que solo se puede tramitar después de tres meses de estancia (daaaa) y la verdad ya en otras etapas de mi vida he trabajado con niños y ahora ya no se me antoja. 

También busque para trabajar en eventos pero en las empresas que me contactaron, aunque fuera por evento tenía que tener todo en regla para trabajar, así que no se me hizo.

La única vía viable entonces era el «cash in hand», es decir, trabajo de manera informal…

Delivery Girl

Entonces encontré uno que llamó mi atención y que afortunadamente no incluía limpiar, o sospechosos servicios por hora, o cuidar 20 perros a la vez, el trabajo era para entregar comida a Godínez londinenses.

He trabajado en muchas cosas, muchas, escribiendo este post llegue a contar más de 15  trabajos en mi vida, una prueba de que no me da miedo trabajar…. Y el último aunque también era trabajo de campo, pues no les miento si me tenía acostumbrada al tacón y a que alguien arreglara e hiciera las cosas porque yo lo pedía.

Pero este trabajo consistía en llevar sándwiches , papitas, y demás a oficinas con las que se tiene previamente un acuerdo, así sin más.

Una bici es el medio para llevar un trailer con las cajas, hasta mis 20 aprendí a andar en bicicleta y jamás pensé que un día me ayudaría para trabajar y menos que andaría de aquí por allá en la bella Londres.

Diario son los mismos edificios, afortunadamente porque si hubiera tenido que buscar direcciones todos los días, yo creo que hubiera acabado despedida.

El primer día de trainee por supuesto pensé que eso no era lo mío, podría arreglármelas para acostumbrarme al lado izquierdo al bicicletear (chiste local) y también a ser la chica de los sándwiches, pero cuando intente cruzar un puente del Támesis vi que mis piernas que a diario corrían, pues realmente no me servían de mucho…

Pero la chica que me tocó el primer día y que ahora es mi amiga, me dijo las palabras mágicas «Si yo puedo tú también»…

Les cuento todo esta historia porque a veces creo que dejamos de ver la vida desde los puntos de vista de otros, haciendo este trabajo me he topado con miradas indiferentes, pero también con personas tremendamente amables y queridas.

El aprendizaje

Es muy cierto eso de saber la calidad de la gente por cómo trata al mesero, en serio una persona con verdadera educación y clase trata con amabilidad y respeto a todo el mundo.

Una vez se me zafó la cadena, y un chico guapísimo y perfectamente vestido que estaba por entrar al Ritz, se ensució todas las manos para acomodar la cadena de mi bicicleta, pero también una vez se me cayeron todas las cajas en una esquina y nadie de los que estaban ahí, ni siquiera perdieron la pose para intentar ayudarme. 

En una ocasión una compañera de proyecto en México, me dijo indignada que ella no había estudiado una carrera para hacer eso (lo que sea que estábamos haciendo) y dije wey, si crees que estudiar una carrera ya te hace alguien, si estás muy mal …. 

Los viajes, los estudios, y el dinero  dicen mucho de las personas, pero lo que me ha quedado doblemente claro en esta experiencia es que, el conocimiento enriquece la mente pero es infalible que el trabajo físico te recuerda cualquier humildad que has perdido en el camino.

Nunca pongan su valor en un título, en posesiones, en lo que la gente cree de ustedes, que hagan lo que hagan las haga plenas, eso es lo importante. Por eso yo andaba de delivery de día y blogueando de noche aquí en somossietepecados.com jaja 

Creo que nunca me había sentido tan cansada y con dolor en el cuerpo, en partes que no había sentido antes, pero eso sí ya traigo unas piernas que ni cuando hacía spinning.

Por cierto la empresa se llama Sandwich «Man» ja Girl Power!!!

Volar sola

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